Asesoramiento

Enfrentarse a problemas en la vida cotidiana es algo normal. Algunos no tienen mayor trascendencia, mientras que otros requieren ser evaluados con detenimiento, para poder elegir el curso de acción más adecuado.

Casi todas las personas se encuentran en algún momento de su vida con un dilema personal de importancia, frente al que se sienten particularmente incapaces de resolver. Generalmente, se está considerando la posibilidad de realizar un cambio en el estilo de vida o aparece un problema inesperado. Puede ser éste un problema de salud, una decisión a nivel de su trabajo o profesión, de su matrimonio. Frecuentemente, las personas se sienten confundidas, ambivalentes, indecisas frente al camino a seguir. En estos casos, la forma de intervención más adecuada es el asesoramiento. Se trata de una intervención donde la atención se focaliza sobre el área de la vida en particular y, más concretamente, sobre el tema en especial que resulta conflictivo.

Implica procedimientos breves de consejo psicológico y/o sexológico dirigidos específicamente a la resolución de la situación problemática.

Se trata de brindar información y acompañar el proceso de decisión apoyando a las personas para que clarifiquen sus objetivos. Esto se logra a través del análisis de los elementos a considerar en una elección difícil y de potenciar las capacidades personales, optimizando los recursos propios o aprendiendo otros efectivos.

En los últimos años, hemos asesorado a decenas de estudiantes de grado con dificultades para rendir su último examen, así como a graduados que se enfrentan a la realización de sus tesis. En datos recabados a nivel de la Universidad , es ínfimo el porcentaje para quienes no constituye un problema.

Cuando se trata de cambios en el estilo de vida –a veces libremente elegidos, otras impuestos por las circunstancias-, el asesoramiento resulta de suma utilidad. Estos cambios pueden ir desde el divorcio, la adopción, la implementación de procedimientos de fertilización asistida, duelos o crisis vitales, hasta el apoyo a personas que sufren una discapacidad o una enfermedad crónica, quienes van a ser o fueron sometidas a intervenciones quirúrgicas, particularmente aquellas que alteran la imagen corporal- o quienes se han recuperado luego de un infarto de miocardio.

En todos estos casos en que se requiere la modificación de hábitos de vida, el asesoramiento implica además, ayudar a generar otras pautas de comportamiento, para lograr la adaptación y el funcionamiento adecuado en esa etapa vital particular.